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La vitabosa
Clasificación Taxonómica
Reino:Vegetal
Tipo:Fanerógamas
Subtipo:Angiospermas
División:Espermatofita
Clase:Dicotiledónea
Orden:Leguminales
Familia:Fabaceae
Género:Mucuna
Especie:Deeringianum
DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA:
La vitabosa es una leguminosa anual que crece en forma de enredadera, sus hojas son grandes y trifoliadas, tiene tallos delgados entre 3 y 18 metros de largo, sus flores son blancas o violáceas, vainas con cáscara gruesa cubierta de fina pubescencia, de 3 a 6 semillas por vaina; semilla globosa, dura, de color gris, negro o marmoreado; raíces numerosas de gran cantidad de nódulos cerca de la superficie del suelo, formado por cadenas simbióticas del género Rhizobium que se encargan de fijar nitrógeno atmosférico.
El sistema radicular de la Vitabosa es suficientemente profundo y bien desarrollado, la cual la lleva a mostrar resistencia a las condiciones de deficiencia de humedad del suelo.
La Vitabosa controla casi todo el tipo de malezas gramíneas o de hoja ancha debido a su crecimiento vigoroso desde sus primeras etapas de desarrollo y su característica de producir guías, esto le permite extenderse rápidamente y cubrir el suelo impidiendo el desarrollo de las malezas.
ECOLOGÍA DEL CULTIVO:
La Mucuna Deeringianum es una planta tropical o subtropical que crece desde 0-2000 metros sobre el nivel del mar, temperatura promedio anual de 18,5 ºC a 32 ºC, precipitación promedio anual de 400-4000 milímetros. Se desarrolla bien en clima cálido, pero en clima medio alcanza su mayor producción de biomasa. (1)
Se detectó que las temperaturas nocturnas altas estimulan el crecimiento y la floración. Los días largos no afectan la floración, la nodulación, ni la asimilación de nitrógeno.
La Vitabosa es una planta que se adapta bien a un rango amplio de suelos, desde los arenosos hasta los arcillosos, con un PH entre 4,3 a 7,0. En suelos con PH entre 5 y 6,5 se dan máximas producciones sin olvidar que se obtienen buenos rendimientos en suelos pobres y ácidos.
Cuando la finalidad del cultivo de la vitabosa es la producción de la semilla, se recomienda colocar soporte a la planta (como cañas de maíz u otro material) Para que esta se enrede, dado que para la polinización se requiere de buena circulación de aire.
En las zonas cálidas de Colombia el período vegetativo para la producción de semillas es de 210 a 240 días.
Cuando la semilla está madura se tienen que recoger las vainas para evitar que se revienten y caigan nuevamente al suelo. La semilla almacenada en sitios fríos y secos pueden mantener su viabilidad hasta por tres años.
SIEMBRA:
La vitabosa es una planta que se desarrolla bien bajo labranza cero. Se puede distribuir la semilla en hileras con distancia entre plantas de 25 a50 centímetros y una o dos semillas por sitio.
La semilla para su germinación requiere de suelos con buena humedad y es aconsejable remojarla en agua de uno a tres días antes de la siembra para obtener una germinación más rápida. Para establecer una hectárea en Vitabosa se requiere aproximadamente de 20-40 kilos de semilla.
PLAGAS Y ENFERMEDADES:
La Mucuna Deeringianum posee en sus hojas una sustancia llamada L-Dopa, que actúa como repelente para muchos insectos. Interviene con la actividad de la ecdisina una enzima esencial para la formación y endurecimiento de la cutícula del insecto.
Las plagas que con más frecuencia atacan a la vitabosa en los primeros estados de desarrollo son el grillo, la hormiga arriera y los crisomélidos, pero las plantas se recuperan rápidamente.
En cuanto a enfermedades, el ataque de cercospora stizolobi es el más notorio y se presenta con lesiones redondeadas de color café o amarillo rojizo. Esta enfermedad no representa daño económico, pues las plantas fácilmente desarrollan follaje nuevo.
USOS DE LA VITABOSA:
La vitabosa es conocida por su gran capacidad para producir follaje de corte o abono verde, sus condiciones para fijar nitrógeno, eliminar malezas, controlar la erosión y mejorar los suelos. Las semillas se utilizan en la elaboración de concentrados para la alimentación animal y la sustancia química contenida en las hojas, L-Dopa, en medicina para reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson. También se emplea como repelente para insectos.
Producción de abono verde:
La vitabosa tiene un abundante desarrollo vegetativo, que permite cubrir toda el área donde se cultiva y cuya función es la de servir como cobertura, protección, aporte de nutrientes y acumulación de materia orgánica. Este abono verde se puede incorporar directamente al suelo a través de procesos de volteado de la capa vegetal o como colchón de protección.
Utilizando la vitabosa como abono verde y cultivo de cobertura es posible reducir el período de descanso del suelo, de cuatro años hasta un semestre.
Producción de forraje verde:
La vitabosa presenta una excelente producción de biomasa aérea rica en proteína que la hace recomendable para la alimentación animal, especialmente en épocas de escasez de pastos y generalmente como suplemento en dosis bajas (2-5% de la dieta diaria).
Se aconseja que se aproveche en pastoreo cuando está en flor y su uso debe ser complemento y en las cantidades indicadas, debido a la presencia de la sustancia toxica L-Dopa que le resta palatabilidad y puede ser peligrosa si no se usa adecuadamente.
La producción de forraje es de 40-60 toneladas por hectárea al año, en peso verde en clima medio colombiano. El contenido de proteína encontrada en el forraje varía de 20,55% a 23,75% del peso seco del material vegetal.
Concentrados:
La semilla de vitabosa, presenta altos contenidos de proteína y otros elementos aprovechables que hace que se constituya en una alternativa factible para el establecimiento de cultivos comerciales para la producción de concentrados para animales. Las condiciones óptimas para la producción de semilla están entre 1200 y 1500 metros sobre el nivel del mar.
La Vitabosa forma una capa de cobertura en el suelo que lo protege de la erosión y mejora sus propiedades físicas y químicas, a la vez que regula el proceso de evapotransmisión. La cobertura vegetal, ayuda a la formación de materia orgánica, controla el lavado de nutrientes y favorece el mantenimiento de las condiciones de humedad del suelo.
La vitabosa por su gran capacidad para producir follaje y su rápido crecimiento sirve como cobertura, protege el suelo y elimina las malezas, como en el caso de la vendeaguja (Imperata contracta) y la maciega (Paspalum virgatum), entre otras. El follaje es un sistema cerrado que impide la llegada de la luz a las malezas.
En lugares donde se encuentra la maleza, se siembra la vitabosa y a los tres o cuatro meses ésta se enreda en la vegetación en busca de luz, agobiándola hasta cubrirla mediante una capa densa de follaje. La mejor densidad de siembra para lograr buena cobertura es de 25 cms. entre plantas.
ROTACIÓN DE CULTIVOS
Para la cobertura y aporte de nutrientes al suelo, especialmente nitrógeno, la vitabosa se recomienda para rotarla con otros cultivos transitorios.
Un período de rotación de 5 meses a partir de la utilización de la vitabosa, es suficiente para debilitar la vendeaguja (Imperata contracta) en un grado tal que es posible sembrar un cultivo de maíz con grandes rendimientos al igual que otros cultivos transitorios.
RECUPERACIÓN DE SUELOS
La vitabosa por su gran facultad de fijar nitrógeno atmosférico al suelo y formar gran cantidad de cobertura, se puede utilizar para recuperar suelos infértiles y erosionados que disminuyeron su capacidad productiva. El mayor aporte de nitrógeno por parte de la vitabosa se presenta en la época de formación de los botones florales.
La Vitabosa, como ya se dijo, es una planta que tiene un amplio rango de adaptabilidad (0-2000 msnm) y se desarrolla muy bien en suelos ácidos e infértiles. Suelos invadidos por malezas de hojas ancha y angosta se pueden recuperar fácilmente con la vitabosa a bajo costo y sin destruir el medio ambiente. También se pueden utilizar para protección de taludes, por su capacidad de producción de follaje y amarre al suelo.
Fanerógamas, también espermatofitos o espermofitos, plantas vasculares con órganos reproductores fácilmente observables, en oposición a las criptógamas que los tienen ocultos. Comprenden las gimnospermas y angiospermas.
Angiospermas (del latín angi-, encerrada, y del griego sperma, semilla), nombre común de la división o filo que contiene las plantas con flor, que constituyen la forma de vida vegetal dominante. Los miembros de esta división son la fuente de la mayor parte de los alimentos en que el ser humano y otros mamíferos basan su subsistencia, así como de muchas materias primas y productos naturales. Pertenecen a este grupo casi todas las plantas arbustivas y herbáceas, la mayor parte de los árboles, salvo pinos y otras coníferas, y plantas más especializadas, como suculentas, epifitas y acuáticas. Aunque se conocen cerca de 230.000 especies, hay muchas todavía ignoradas. Las plantas de flor han ocupado casi todos los nichos ecológicos y dominan la mayor parte de los paisajes naturales. Aproximadamente las dos terceras partes de todas las especies son propias de los trópicos, pero las actividades humanas las están exterminando a gran velocidad. Sólo un millar de especies tienen importancia económica digna de consideración, y el grueso de la alimentación mundial procede de sólo quince especies. Si se investigaran como es debido, podrían utilizarse varios cientos más de especies. Dicotiledóneas, uno de los dos grandes grupos en que se dividen las plantas con flor (véase Angiospermas). Las dicotiledóneas se diferencian de la otra clase de plantas con flor, más evolucionadas (véase Monocotiledóneas), por una serie de características florales y vegetativas. En las dicotiledóneas, el embrión emite dos cotiledones al crecer, hojas primordiales que sirven para proporcionar alimento a la nueva plántula y que, por lo general, no se transforman en hojas adultas. (2)
Leguminosas, nombre común de una familia botánica que a su vez constituye el único miembro de un orden de plantas con flor, que ocupa el tercer lugar en cuanto a número de especies, con unas 18.000 en total; desde el punto de vista económico, esta familia ocupa el segundo lugar, después de las gramíneas.
USOS AGROPECUARIOS
Los agricultores tienen en la vitabosa (Mucuna deeringianum), una aliada para producir abono verde, fijar nitrógeno, controlar malezas y mejorar sus suelos.
Esta leguminosa también sirve como suplemento animal (2-5% de la dieta diaria), especialmente en épocas de escasez de pastos y su semilla se utiliza en la producción de concentrados para animales.
En lotes de la región del Urabá antioqueño, con suelos pobres en nutrientes, ácidos, altos en hierro y aluminio, muy pedregosos e invadidos por vendeaguja y pasto Jhonson, el SENA logró, en seis meses, eliminar estas especies y aportes de nitrógeno al suelo de 195 kilogramos por hectárea.
El SENA concluyó que se pueden establecer cultivos transitorios sin necesidad de aplicar fertilizantes químicos en los primeros años de producción, siempre y cuando se incorporen la vitabosa y los mismos residuos de las plantas sembradas (vástagos de plátano, hojas secas y cáscaras de cacao).